Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics, Youtube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de privacidad.

La UE limita el acceso de firmas chinas a licitaciones de dispositivos médicos

https://s1.elespanol.com/2025/06/03/actualidad/1003743786513_256123743_1706x960.jpg


La Unión Europea ha adoptado un reglamento para limitar la participación de compañías chinas en concursos públicos para la adquisición de equipos médicos valorados en más de cinco millones de euros. Esta iniciativa, la primera ejecutada bajo el llamado Instrumento de Contratación Internacional (IPI), pretende garantizar que las empresas europeas tengan acceso equitativo a mercados exteriores, luego de identificar prácticas desiguales en contratos de salud en China.

Con más de 60,000 millones de euros gastados al año en adquisiciones públicas de tecnología médica, el mercado de la UE abarca alrededor del 70% del sector total, cuyo valor global se estimó en 2023 en aproximadamente 150,000 millones de euros. Aunque solo el 4% de las licitaciones supera los cinco millones de euros, éstas componen el 60% del valor del mercado, lo que convierte esta limitación en algo relevante para grandes contratos de dispositivos de imagen médica, prótesis y equipos de alto costo.

La directiva establece que las ofertas aceptadas no podrán contener más de un 50 % de componentes o tecnología de origen chino, salvo en los casos en que no existan alternativas viables. En esos casos excepcionales, queda permitida la inclusión de empresas chinas en las licitaciones.

Esta regulación se genera tras una investigación oficial que detectó que el 87 % de las licitaciones chinas para equipos médicos presentaba restricciones directas o indirectas a proveedores extranjeros. Se constató que el sistema de certificación, las exigencias burocráticas y las normativas nacionales privilegiaban a los fabricantes locales, especialmente bajo la estrategia “Made in China 2025”.

La respuesta de Pekín ha sido inmediata y enérgica. El Ministerio de Comercio y el portavoz del Ministerio de Exteriores oficiaron en conjunto que esta decisión del bloque europeo representa un acto proteccionista y una violación de los principios de apertura y transparencia del comercio global. También advirtieron que exigirán compensaciones y remediarán la situación a través de organismos internacionales y de la Organización Mundial del Comercio (OMC) .

Desde la Comisión Europea se defiende que es la primera herramienta legalmente prevista para promover la apertura recíproca del mercado global. El comisario responsable ha reforzado el mensaje de que este instrumento sólo se aplica si no existe otra vía negociada y que sigue habiendo interés en alcanzar un acuerdo bilateral sobre contratación pública.

Los países que forman parte de la unión dieron su respaldo a la medida principalmente este mes y verificaron que está alineada con principios de proporcionalidad. Los contratos afectados serán los que se adjudiquen después de que la normativa se publique oficialmente, entrando en vigor diez días luego de su aparición en el Diario Oficial de la UE.

Sectores industriales europeos han recibido con cautela la medida. MedTech Europe, organización del sector, señaló que esperaba avances en negociaciones constructivas con China, pero advierte que de no lograrse una apertura real, será necesario el uso del IPI como palanca. Se insiste en equilibrar la prudencia en las relaciones comerciales con la defensa de la industria local.

El conflicto se desarrolla en un escenario de intensificación de tensiones comerciales entre los dos bloques. Recientemente, se han implementado aranceles sobre coches eléctricos provenientes de China, China ha impuesto aranceles anti-evasión a marcas de Europa y limita la exportación de tierras raras reuters.com. No obstante, hay indicios de acercamiento, como el alivio parcial de sanciones a ciertos funcionarios europeos.

Aunque persiste el enfrentamiento, la vía diplomática sigue disponible. El Comisario de Comercio de la Unión Europea y su contraparte china, Wang Wentao, planean encontrarse en el marco del encuentro ministerial de la OCDE en París, justo antes de la cumbre entre la UE y China programada para julio. El objetivo es lograr un acuerdo por medio del diálogo que posibilite prevenir obstáculos futuros y fomentar una colaboración fundamentada en la verdadera reciprocidad del mercado.

Por Alejandro José Varela

Relacionados